Estreno teatral de mi obra: "Leyenda del Condor y la Flor"

sábado, 31 de mayo de 2008

MADRE


A MI MADRE
¡Madre!
Como jardín de rosas espinadas
En mi ardiente corazón
Da en el alma asonadas
Tejiendo en mí pecho, su blasón.

Tus tiernos ojos son un rio
Que en mi mente se alienta
Recorriéndolo me sonrío
Y ella con sus palabras me alimenta
Todos los días de mi vida.

En tu pecho he vivido
Aprendiendo de tus labios
Las letras y el sonido
Con tus manos todos estamos recorriendo
La punta de los silabarios.

Madre
Con tus rosas y jazmines
Olores de cuerpos elegidos
Retocan los clarines
En La niñez de todos, idos.
Que nos sabe el tiempo
Que rosado se nos pone
En el viento de los agostos
Que a la penumbra
A veces ellos se alumbran

Que nos sabe los labios
De una amiga
Despedida en el tiempo
Sin el oropel de la visita

Que nos sabe la mirada
Sin la vista del desanimo
Que corroe el vendaval
De los muros que hemos inscrito

Que miramos en el recodo
De aquellos caminos
Que nuestros cansados pies
Retirados se nos ponen

Y que comemos, sin los dientes
Y las chacras ahondadas
En sus vísceras expuestas
Y nuestros ríos
Que la sangre se contengan
Mientras buscamos el pan
En el desvarío de las sienes
De una ciudad que se cierne
En el temporal de su memoria.

Y que es de mis hijos
Que dolientes en sus huesos
Se atiborran de frio
Sin el pan sin dientes
Sin el agua que bañe
Las heridas
Que hicieron tantos vivientes.